¡Primero lo primero!
Enero 16th, 2009
¿Qué es lo primero que debe hacer un gobernante recién nombrado por su nación? Seguramente pensarás en regular la economía, programas sociales, crear empleos, dar viviendas, trabajar para hacer un mejor país con oportunidades para todos, etc. Todas las respuestas son correctas; es más, las hemos escuchado en las campañas de los políticos de todo el mundo que incluso llegan a caer en el populismo, en fin…todas esas cosas hacen falta, pero el tema no es la política sino nuestros grandes temas la Alabanza y la Adoración.
Vayamos con David, él ha sido proclamado rey de Israel (2ª Sam. 5:1). El panorama no es nada alentador; después de la muerte de Saúl, su antecesor, Israel es una nación dividida enfrascada en una guerra civil, sin liderazgo, un pueblo sin una identidad como país y en manos de sus acérrimos enemigos: los filisteos, ante quienes los israelitas temblaban de miedo, al fin y al cabo ese fue el ejemplo que Saúl como Rey les dio en el Valle de Ela (1ª Sam. 17:11) Pero ahora las cosas son distintas, el pastor de Belén llega al trono, el niño que cantaba en las colinas de Judea con un corazón apasionado por Dios había sido coronado unánimemente por los ancianos de Judá e Israel; era el tiempo del cambio (como diría Obama) de hacer algo por la nación. La persona correcta estaba en el lugar correcto a la hora correcta, en medio del tiempo de la necesidad, pero ¿Qué era lo que realmente necesitaba Israel? ¿Un buen rey? ¿Un buen ejercito? ¿Unidad? ¿Murallas para protegerse? ¿Conquistar a sus enemigos? ¿Seguridad financiera? ¿Programas sociales? Leer el resto »