EL PODER DE UN CORAZÓN QUE CREE. Parte 1
Agosto 14th, 2007
¿Has pensado alguna vez en conocer a algún personaje de la Biblia? Creo que a todos los cristianos nos ha pasado ese pensamiento por la cabeza y llegamos a decir “cuando vaya al cielo quiero conocer a Pablo y le voy a preguntar…” cada quien se interesa por algún santo personaje bíblico; Moisés el libertador, David el adorador, Salomón el sabio, Elías el profeta de fuego, Eliseo el de la doble porción, Daniel el varón de deseos, José el integro, y la lista sigue y sigue. A diferencia del catolicismo romano, nosotros no les adoramos; pero sí los admiramos como ejemplos de fe y pasión por Dios, de ahí que les llamamos “héroes”. Pero ¿qué es un héroe? No me quiero arriesgar a buscar en el diccionario, seguramente encontraré algo así como: “dícese de una persona que actúa con heroísmo” lo cual no nos ilustra mucho. Mejor voy a contarte una historia que bien podría haber estado escrita en la Biblia junto con las de estos hombres, si hubiera acontecido por esos tiempos. Por favor acompáñame en esta lectura y comprueba por ti mismo que no exagero.
